Un mercado a la espera

Dr. Jorge Grispo
Para Bienes Raíces

La sanción de la Ley de Sinceramiento Fiscal creó numerosas expectativas acerca de la
reactivación del sector inmobiliario. Se trata de un proceso que se ha iniciado en forma gradual
y cuyos resultados aún no pueden ser evaluados en su totalidad, en tanto que requieren de
asesoramiento y un pormenorizado análisis a la hora de tomar decisiones. Es por ello que, si
bien desde que la ley fue promulgada se han multiplicado las consultas, todavía la concreción
de las operaciones no ha alcanzado las expectativas de los analistas y operadores del mercado
inmobiliario. La mayoría de las consultas recibidas se encuentra orientada a evaluar los
alcances y beneficios del acogimiento al régimen y las distintas alternativas que la ley otorga
según el caso de que se trate.
Sin perjuicio de lo expuesto, es de esperar que parte de los contribuyentes que se adhieran al
régimen de sinceramiento fiscal se vuelquen al mercado inmobiliario, lo que sin dudas incidirá
positivamente en su crecimiento en los próximos meses, aunque resulte prematuro aventurar
en qué medida lo hará. Es dable destacar que la inversión en real estate puede canalizarse por
medio de distintas variables, entre las que se cuentan los fondos comunes de inversión o la
adquisición de inmuebles con los capitales exteriorizados.
Los fondos inmobiliarios se presentan como una alternativa para declarar capitales ya que, si
bien implican que el dinero allí invertido no pueda ser retirado por un plazo de cinco años
desde su adquisición, permiten obtener rentabilidad en el proceso. Para quienes exterioricen
fondos, la inversión en inmuebles tiene un menor costo que mantener el dinero depositado en
cuentas a la vista, puesto que la ley establece que el dinero debe permanecer depositado en la
cuenta del titular por un plazo no menor a seis meses o hasta el 31 de marzo de 2017, con la
excepción de que dichos fondos sean utilizados para la compra de bienes inmuebles u otros
bienes registrables.
En este sentido, cabe remarcar que el real impacto del blanqueo en el sector inmobiliario
podrá ser evaluado una vez transcurridos los próximos meses. Ello en virtud de que el
vencimiento del plazo para exteriorizar depósitos de dinero en efectivo es reciente y las
inversiones producto de aquellos requieren de tiempo, por lo que los resultados palpables
podrían dilatarse en el tiempo y verse materializados en el primer trimestre de 2017.
Un factor que tornaría más atractiva aún la propuesta que ofrece el régimen de sinceramiento
fiscal y podría incidir en las inversiones inmobiliarias obedece a cuestiones de política fiscal. En
efecto, la concesión de una exención en el impuesto a las ganancias como las que gozan las
colocaciones a plazo fijo, inversiones en acciones o en fondos comunes de inversión podría
servir como estimulo adicional para quienes decidan acogerse al régimen.
Dr. Jorge Grispo

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