Reglamento de Resolución de Oposiciones Marcarias en Sede Administrativa

Reglamento de Resolución de Oposiciones Marcarias en Sede Administrativa

Resumen del artículo publicado por Pablo A. Palazzi en el diario La Ley del 20 de noviembre de 2018

 

A comienzos del año 2018 el decreto de necesidad y urgencia (DNU) 27/2018 reformó la Ley de Marcas con el objetivo, entre otros, de “acelerar los tiempos de registro marcario”. En junio de 2018 el Congreso aprobó la ley 27.444 de Simplificación y Desburocratización para el Desarrollo Productivo de la Nación, que reproduce el texto del DNU en relación con las reformas a las leyes de Marcas, Patentes y Modelos y Diseños Industriales. Uno de los cambios más importantes de esta reforma es que la resolución de oposiciones marcarias ya no estará en cabeza de los tribunales federales, sino en sede administrativa, con la posibilidad de un recurso directo a la Cámara Civil y Comercial Federal.

El 18/06/2018, el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) publicó la res. INPI P-183/2018, que aprueba el Reglamento de Resolución de Oposiciones en Sede Administrativa (en adelante, el Reglamento). La resolución contiene dos anexos. El primero, con sólo once artículos, es el Reglamento para la Instancia Administrativa de Resolución de Oposiciones. El segundo anexo contiene los aranceles a aplicar al procedimiento, que son básicamente dos: la tasa para mantener la oposición y la tasa para el recurso directo de apelación.

En la Argentina, hasta la reforma de la ley 27.444 las oposiciones, en caso de no existir acuerdo con el oponente para su levantamiento, tenían que ser resueltas judicialmente. La resolución judicial de oposiciones tuvo lugar tanto bajo la ley 3975 (aprobada en noviembre del año 1900) como bajo la ley 22.362, vigente desde la década del ochenta. Por lo tanto, los tribunales argentinos llevan más de un siglo resolviendo oposiciones marcarias. Todo esto era algo a que los abogados de marcas y agentes de propiedad industrial estaban acostumbrados. Este procedimiento consumía una importante cantidad de tiempo para los interesados.

E número de oposiciones es muy alto si se lo compara con otras jurisdicciones. En los últimos dos años, el INPI informó que se presentaron entre 15.000 y 16.000 oposiciones por año. Según información facilitada por Damlong, el total de marcas presentadas en el INPI fue de 74.649 en el año 2017, de 70.907 en el año 2016 y de 65.651 en el año 2015. Esto significa que aproximadamente entre 20 o 25% de las marcas recibía oposiciones, esto es, 1 de cada 4 marcas (

Se calcula que, del total de oposiciones presentadas, sólo el 5% terminaba en una mediación y luego en un juicio (4); el resto, es decir, el 95%, terminaba en declaraciones de abandono del INPI. Esto tenía muchas causales: posiblemente la oposición era insalvable, o la solicitud caía en el abandono por falta de seguimiento del solicitante. En muchos casos se trataba de un particular que no estaba representado por un agente de la propiedad industrial o que no podía afrontar los costos de un abogado, una mediación o un extenso juicio de conocimiento para lograr el cese de oposición al registro de marca


Con el nuevo sistema de resolución administrativa de oposiciones impuesto por la ley 27.444, la declaración de abandono de una marca por no levantar una oposición no existe más. Es decir, la solicitud de marca ya no es declarada abandonada por no impulsar el solicitante una negociación, una mediación o un juicio. Ahora es el oponente quien debe impulsar el proceso de oposición pagando la tasa y ampliando fundamentos. Si las partes no acuerdan nada, el INPI decide si la oposición es o no fundada, siempre que se abra el proceso mediante el pago de una tasa adicional. De lo contrario, si no hay otras oposiciones, el INPI analiza si la marca debe ser o no concedida.

Como es dable observar, esta reforma legal ha debilitado en parte el efecto que tenía presentar una oposición: no hay más riesgo de perder la marca por no negociar, y el oponente debe pagar una tasa adicional para mantener la oposición. Se ha quitado la carga que recaía sobre el solicitante de la marca que implicaba negociar un acuerdo, ir a mediación o litigar el caso en tribunales para evitar que se declare el abandono de su solicitud. Pese a los cambios de la ley 27.444, la oposición sigue siendo un proceso entre dos partes: el solicitante de la marca y el oponente. El INPI no es parte, sino que es la autoridad que decide si la oposición está o no fundada, pero no será parte apelada en el recurso directo, ya que no se trata de una revisión del acto administrativo del INPI, sino de un ataque a la oposición que se consideró fundada o infundada en los argumentos del oponente.

El Reglamento de Oposiciones se aplica a todas las oposiciones presentadas con posterioridad al 12/01/2018, fecha de entrada en vigencia del DNU 27/2018 (reemplazado luego por la ley 27.444).

Para registrar una marca no se requiere contar con patrocinio letrado o de agente de la propiedad industrial. Pero para contestar vistas de fondo sí, de conformidad con la reglamentación vigente. El art. 3º del Reglamento, siguiendo esa línea, dispone que los escritos del trámite administrativo de resolución de oposiciones deberán contar con patrocinio letrado o de agente de la propiedad industrial. El requisito de patrocinio letrado se fundamenta en lograr un trámite ágil y armónico del procedimiento. Es el mismo argumento del art. 56 del Cód. Proc. Civ. y Com.. El objetivo es que quien no está asesorado adecuadamente no haga presentaciones que de otro modo entorpecerían el trámite del procedimiento y obligarían a la administración a lidiar con planteos que no se ajusten a las reglas adjetivas o de fondo. La consecuencia de esto es que el escrito sin firma de abogado o de agente de la propiedad industrial se tendrá como no presentado.

 

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